Mientras me encontraba en un café estructurando un plan estratégico de una organización, llega a mi laptop una notificación que, sin duda alguna, me hizo cuestionar el trabajo que estaba realizando, pues, aunque éste me ha llevado algunas semanas para generar un proceso de prospectiva más acertado, estaba yo omitiendo algo importante: La cuarta revolución industrial. Es claro que no soy experto en el tema, pero la curiosidad es la fuente primordial de inspiración y aprendizaje profesional, así que mi reto fue estudiar más al respecto. Primero que nada, debemos preguntarnos: ¿Qué es la cuarta revolución industrial? , y para ello traigo dos conceptos que clarifican el sentido de esta revolución: Según Klaus Schwab, director ejecutivo del Foro Económico Mundial: "La cuarta revolución industrial, no se define por un conjunto de tecnologías emergentes en sí mismas, sino por la transición hacia nuevos sistemas que están construidos sobre la infraestructura de la revolució...
Sin duda alguna, las empresas y sus líderes se han topado con múltiples obstáculos (desafíos) que han permitido la reinvención, no sólo en ideas, sino también en comportamientos de éstos para afrontarlos. El siglo XXI exige un cambio de paradigma en la forma de cómo hemos venido haciendo negocios y liderando procesos, asumiendo cada vez más un rol filantrópico y sostenible. Tal como lo dijo Laurence "Larry" Fink, Presidente de BlackRock -la firma de gestión de activos más grande del mundo-: Without a sense of purpose, no company, either public or private, can achieve its full potential. Inclusión, equilibrio, sostenibilidad y éxito son elementos de la cadena que permite explotar al máximo el potencial de los líderes, compañías y gobiernos de hoy; la inclusión como base fundamental de la integridad y el desarrollo social, el respeto y las formas que unen a una comunidad; el equilibrio como efecto de una función de entrega y recibimiento, es decir, de recíproco dina...